XIII Cuentacuentos y la rastreadora

relato corto de Alejandro Montero
dedicado a Mercedes

llegan al valle a la caída la tarde sin salirse de la vereda, enfilando hacia la granja, se siente observado entre la espesura del bosque, analizado hasta en el último detalle, pero el muchacho no siente miedo ni molestia, más bien le agrada sentirse contemplado

-detente humano, alertarás al perro baboso y despertará a toda la granja, a los amos inclusive y ya tenemos la fiesta montada, vayamos mejor a un claro en el bosque para que nos alumbre la sombra de Luna nueva de otoño que borra las sombras
Gata mimosa se enreda entre sus piernas Hada molesta y celosa se lanza molesta contra la recién llegada mirándola de frente
-mira la mosquita muerta, nos salió brava
lanza ágil su garra con intención de atraparla, Hada la esquiva en un requiebro, con sutileza y una sonrisa la besa en el hocico, Gata estornuda y se retuerce molesta con malas intenciones

Cuentacuentos lanza una mano atrapando desprevenida a Hada
-Vamos queridas dejénse de discusiones vanas que hemos venido con razones serias esto no es ningún juego

enfila Gata presumida un carril y se pierde entre las sombras
-seguid este sendero sin salios ni un palmo, tengo colocadas algunas trampas podría ser peligroso o desagradable

-descuide mi dama ni se me hubiera ocurrido
sonríe el muchacho

Gata se pierde

-un poco neurótica sí que es, no puedes negármelo…
le recrimina molesta Hada

-no, si tú también tienes tu punto
sonríe Cuentacuentos

protegido por árboles ancestrales un claro de Luna, en el centro un dolmen se eleva dedo alumbrando a la madre oscura
Gata le avisa con sutileza
-ven recuestate aquí junto a la hierba como si estuvieras durmiendo tranquilamente, yo estaré escondida a la sombra la piedra seguro sospecharían si nos ven juntos

el joven sigue al detalle sin cuestionar órdenes, recostado sobre la hierba larga seca de los calores del verano que todavía se resiste plácido a marcharse se retrasaron las deseadas lluvias
seca la tierra

-dime qué quieres muchacho, date prisa, no estoy para memeces

-andamos buscando un lobo

-en las montañas todavía quedan algunos los cazadores los andan masacrando no necesitas mis servicios

-tengo recuerdos del pasado, pero mi memoria los ha borrado, y ahora no puedo seguirle anda desbocado

-qué sabrás tú niño mimado de Sol, sé a quien buscas y no es fácil encontrarlo tiene puesto precio su cabeza y es bien alto, le buscan poderosos enemigos del infierno… anda niño vete a jugar con la mosquita y déjame tranquila, no estás preparado

-te daré lo que me pidas
aprieta Cuentacuentos a Hada la extiende entre su mano

Gata sonríe Hada protesta entre aspavientos dando golpes al viento con sus pequeñas manos
-ni te atrevas

-no la quiero
la regala con un guiño a Hada
-prefiero resuelvas un problema de amores que tengo
se enreda entre los brazos del muchacho tumbado recostado mira al cielo admirando el contorno oscuro de Luna

-está bien muchacho guapo entraré en los portales de la umbra y haré algunas averiguaciones y aunque sea nada lo que descubra solventará mis dudas, ¿hay trato?

-hay trato

se esfuma Gata entre la bruma portales que Luna oculta para que ninguno de sus hijos se pierdan
Cuentacuentos y Hada quedan tranquilos sobre un cielo oscuro iluminado en vía de incontables estrellas

-¿me dejas que te hable como amigo Hada?

-dime Cuentacuentos…

-pienso que estas preparada para ser una Reina y que podrías crear tu propia colmena sabes bien todo lo necesario

-Oh Cuentacuentos me alegra que pienses eso me siento alagada
sonríe Hada mientras se acurruca entre su pecho para esconder una lágrima
-antes de cruzar el puente que llega a los mundos humanos, así me dijo la Reina madre: “ya estás preparada para montar tu propia colonia en algún mundo desconocido, en algún momento al otro lado tendrás un primer pensamiento y será primero en tu reinado, aférrate a ese pensamiento y no desistas hasta alcanzarlo ahí sera el sitio para empezar de cero…”

-y que tiene que ver ese Lobo con todo esto no lo entiendo…
la busca Cuentacuentos confundido

– cuándo llegué a este mundo fue él con el primer ser que hablé, él fue generoso y amable conmigo y me habló con sabias palabras, él me llevará al lugar que ando buscando en algún mundo. ese es mi primer y mi único pensamiento compartido de momento conmigo misma al que me aferro, su rastro me abrirá el camino al sitio correcto, lo tengo claro

Meditan en silencio ambos amigos contando estrellas, perdidos en sus pensamientos

regresa Gata
-los hechiceros ancestros te recibirán al otro lado de la sombra pero ándate con ojo, están resentido contigo, dicen que por tus venas huele la sangre de los conquistadores que arrasaron nuestros mundos. Tendrás que convencerlos a ellos y lo veo difícil
tú mismo
el joven da un brinco motivado por la sed de aventura por conocer mundos nuevos Hada le sigue emocionada

-otra cosa…
erizada la gata, sacudiéndose el polvo de mundos inferiores
-tendrás que ir solo, ni la mosquita ni yo podemos acompañarte al universo de los fantasmas voraces, es muy peligroso, por ahí merodean demonios y otros seres malignos que no quiero nombrarlos, serás un pequeño ratón en una jaula de gatos hambrientos
sonríe Gata a carcajadas

-no
grita Hada aferrada al cabello del muchacho

-no se discute con los guardianes de las puertas, podrían engañarte y guiarte hacia universos inferiores, ándate con ojo niño bonito que esto no son juegos de hadas, y tú no puedes acompañarle, tu luz alumbraría tan fuerte entre tanta oscuridad y Kaos que atraerías a todo ser no viviente que merodean esos mundos, no puedes ir ni por asomo

-está bien iré solo
se lanza buscando la sombra de la umbra, Hada le detiene aferrándose entre sus dedos
Cuentacuentos se detiene abre la mano, ella se sienta balbuceante

-déjame al menos despedirme no seas mal educado Cuentacuentos me duele cuando me tratas con tan poca deferencia
sonríe Hada mirándole a los ojos mientras va transformarse en diamante sin luz ni reflejo alguno hielo de cristal oscuro, y una luz lágrima brillante sale de su cuerpo y busca el rostro maravillado del muchacho
-llévalo siempre contigo y si alguna vez me necesitas o piensas que ha llegado el momento, solo piensa en mí con fuerza y llámame seré estrella fugaz que atreviese universos para ir en tu búsqueda, no quiero que tú también te me pierdas
sonríe Hada

-recuerda que tienes que volver algún día a resolver mi duda y como tardes iré a buscarte donde haga falta para cobrarme mi deuda
maulla Gata

aprieta el muchacho el diamante en la mano y salta al otro lado

quedando las dos damas solas, una gata negra y una lágrima de luz, clarea la mañana
-qué harás mientras te avisa Hada

-buscaré alguna casa de Mago, siempre son lugares interesantes y siempre hay alguna enseñanza nueva, ¿conoces alguna?

-hay una siguiendo el cauce del río, si quieres te acompaño son buenos amigos…

-sí ¿me llevarías?
espolvorea Hada la frente a Gata estornuda y relame la pata

-venga vamos…

 

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