Archivo de la categoría: así habla el profeta

el Angel II

relato corto de Alejandro Montero
dedicado a mi amigo Joaquín

cuarto creciente Luna madre abierto su vientre, malogrado el fruto de sus entrañas
oscura y fría noche interminable, de luto los cielos
y de la tierra sobre la Montaña sagrada se alza un ángel, desnudo su cuerpo destella su alma pura deslumbrando la belleza de su figura,
lágrimas brotan de su triste semblante… en una mano empuña la espada y en la otra una copa rebosante en sangre

-«Padre no puedo, me supera la violencia y el desprecio hacia la vida del Ser humano
muero sin morir atrapado a la demencia ciega de su fatal lokura
Padre liberate me de esta pesada carga, me ahoga tanto dolor y tanta pena sumergiéndome en infiernos incontables y aún así…
no puedo acabar… con ellos»

su pulso cimbrea cae la espada derramada la sangre sobre sedienta la Madre
agotado y rendido se desploma sobre una tierra arrasada en guerras entregando su último aliento se apaga su alma
perdida impoluta la última mirada al abismo agotada esperanza

y del trueno y la tormenta rasgando los cielos hablan…

-«Tú… por tu fe y lealtad, por tu bondad y justicia, por tu devoción y entrega eres digno de ser entre los que han de ser
mira ven y déjame que te muestre de como entre incontables mundos iguales uno llegó al final de este camino… para empezar juntos otro de nuevo
como así está escrito
ve y sé testigo de mí en ti de cuánto vieses…»

y así se levanta el ángel abrasador suelo bajo la Montaña sagrada, desnudo su cuerpo destella su alma pura deslumbrando la belleza de su figura, lágrimas brotan de su serio semblante… sus manos libres de tan pesadas cadenas
en su mirada fuego en busca de un destino, él sera testigo de un mundo que fue capaz y de aquél que ha de ser el que lo haga posible… él hablará de ello en nuevo horizonte de nuevos soles, así le ha sido anunciado como a muchos a otros y ya no temerá al espanto nocturno…
él será Palabra del Creador de mundos y de la Inteligencia ordenadora

él es un ángel…

hospital para Almas

Luna de sangre

«y una grande señal apareció en el cielo
una Mujer vestida del Sol
y la Luna debajo de sus pies
y sobre su cabeza una corona de doce estrellas
y estando preñada
clamaba con dolores de parto
y sufría tormento por parir…»
Libro de las Revelaciones Apocalipsis 12

y el que tenga ojos que vea
y el que tenga oido que escuche

ahí llega la Virgen
viene de parto
alumbra su Hijo

 

así habla el profeta VI: monte Tabor

relato corto de Alejandro Montero

Saliendo los tres peregrinos del desierto siguiendo el valle de Jezreel llegan al monte Tabor para acampar en la cima al arrope de la ermita junto al ciprés milenario que a saludo del recién llegado despierta profundo sueño y con él charla de momentos vividos por aquellos otros que anterior a él allá llegaron siguiendo la senda de los profetas
y hablaba con las piedras que siempre estuvieron pacientes compañeras, con la golondrina… la serpiente esquiva, el escorpión y muchos otros
en su delirio, éxtasis místico; y corre, salta, grita y llora, algunas veces rueda por alguna pendiente lastimándose el cuerpo

los amigos apenas pueden comprender lo que le pasa
pero siempre pendientes tratan de ayudarle, curan sus heridas, lo buscan cuando se pierde desorientado, le dan alimento y agua para que no se deshidrate

a la tercera noche regresa tranquilo y confiado como si nada hubiera pasado, los amigos siempre le miran extrañados

descansas bajo un cielo estrellado, al calor del fuego, apenas hablan

-mi padre era activista, no sé de qué, también era poeta y ateo, un día llegaron en unas camionetas, echaron la puerta abajo, lo cogieron y empezaron a golpearle con palos, lo arrastraron hacia la calle y lo llevaron para colgarlo
a mi madre también la cogieron, la violaron entre todos y la ahorcaron con mi padre, a mi hermana pequeña la llevaron para venderla como esclava
yo permanecí escondido en un armario todo ese tiempo, luego fui de allá para acá hasta dar a caer en el proyecto ese dónde andábamos…
nunca hablé de todo esto

dice uno de los amigos al que llaman el portero

-¿y tú?
pregunta el joven al otro muchacho

yo… tenía cuatro hermanos y todos fueron a alguna guerra, cada vez que traían noticias de la muerte de alguno de ellos, mi madre lloraba desconsolada y mi padre se alegraba porque ya tenía otro hijo en el paraíso de los mártires
una noche llegó mi madre loca de sufrimiento:
«vete, vete de esta casa y no vuelvas nunca más o tú padre te mandará a morir a algún lugar perdido, pero antes prométemé que nunca matarás ni harás daño a nadie para que seas limpio a los ojos de Dios»
me dio un beso y me despidió desde la puerta, fue la primera y última vez que la vi con una sonrisa feliz y radiante, así la recuerdo… y de aquí para allá hasta llegar aquí me fui escabullendo como una ratilla… por eso soy el mejor delantero centro del mundo porque nadie puede pillarme cuando cojo la pelota

-mejor que Cristiano? anda ya tu sueñas en colores
le corta el portero en seco

bromean entre risas

-¿y tú?
pregunta el portero a tan extraño acompañante, mientras saca una vieja pelota

-yo… he venido a traer un mensaje y nadie podrá detenerme por eso soy el mejor con la pelota

-sabes… soy ateo como mi padre pero en ti confiaré porque te conozco y eres la persona más rara del mundo

sonríen y juegan al fútbol entre las piedras, Luna de la cosecha les alumbra
mañana continuarán su viaje

monte tabor